Nuestras fantasías

Una mujer y un hombre que se han conocido a través de la red y han compartido sus fantasías por e-mail se encuentran al fin y pasan una tremenda noche de sexo desenfrenado.

Nos habíamos conocido a través del correo electrónico. Después de varios meses disfrutando y relatando nuestras fantasías por fin habíamos acordado vernos en la costa norte. Había buscado un sitio tranquilo junto al mar. Recuerdo que era de noche. Llegada la hora que habíamos acordado me presenté puntualmente en el restaurante acordado. Cuando te vi no podía quitarte la mirada de encima. Llevabas un vestido de color rosa, muy ajustado. Se podía apreciar el movimiento de tus caderas a medida que te acercaste a la mesa. Nos presentamos y nos besamos. Ese beso sabía a gloria. Era de lo más sensual. MI polla comenzó a dar cabezazos de alegría. Tu perfume desprendía un olor distinto... personal... a medida que íbamos cenando no podía quitarte el ojo de encima. Seguía el movimiento de tus labios a medida que ibas comiendo. Podía imaginarme mi polla en toda tu boca. Me descalcé sin que te percates, poco a poco comencé a meter mis dedos entre tus piernas. Podía apreciar el calor que desprendías bajo tus braguitas. Poco a poco comencé a frotar mis dedos contra tus ya húmedas braguitas. Tu mientras tanto recostaste tu cabeza hacia atrás y comenzaste a disfrutar. Acercaste una de tus manos al centro de tus senos. Poco a poco comenzaste a meter tus manos entre el sujetador. Estabas que reventabas. Pero... al instante llegó el camarero y ambos nos tuvimos que contener... Al acabar de cenar, te sugerí pasear por la playa... puesto que el fondo uno es un romántico. Mientras caminabas por veces, me paraba con intención de ver el movimiento de tus nalgas frotándose contra tu vestido. No aguanté más... te sugerí ir al hotel que había cerca de la playa. Al llegar a la habitación te recostaste sobre la cama. Yo me tumbé a tu lado... una de mis manos se pasó sobre una de tus rodillas. Incliné mi cabeza y la metí en medio de tus pechos. MI lengua se coló bajo tu ligero sujetador y pude alcanzar la cima de uno de tus senos. Comencé a mordisquear el pezón mientras mi mano seguía ascendiendo hacía tu hermosa conejita. Al llegar a la entrada de tus braguitas uno de mis dedos se intentó introducir dentro de tu conejita. Haciendo círculos constantemente pronto noté que tus braguitas ya estaban húmedas. Estabas que reventabas. Tu cuerpo se retorcía a medida que poco a poco fui bajando hasta llegar con mi boca a tus braguitas. De un mordisco arranqué tus bragas y mi lengua fue a depositarte sobre tu hermosa peluca. Poco a poco estirando mi lengua logré encontrar tu húmedo clítoris. Al instante comenzaste a retorcerte de placer. Intentabas no hacer ruido pero tus gemidos te delataban. Mi lengua daba vueltas alrededor de tu clítoris como si estuviésemos jugando a la pilla. Pronto comenzaste a gemir en alto. Un grito salió de tus entrañas a la vez que intentaste levantarte estremeciendo todo tu cuerpo. Habías experimentado un inmenso orgasmo...

Al instante me tumbaste sobre la cama. Desabrochaste mis pantalones y agarrando fuertemente mi duro rabo te lo metiste en toda tu boca. Se podía apreciar el calor que tus labios desprendían sobre la punta de mi polla. Parecía que iba a reventar.

Entrabas y salías en mi polla con mucha facilidad. Aprisionabas la punta de mi polla contra tu boca y esto me excitaba más todavía... estaba llegando a lo máximo... no quería correrme sin ver como mi esperma era depositado sobre tus hermosos pechos. Agarré mi polla justo antes de correrme y me incorporé. De un golpe bajé tu blusa y tus hermosos y duros pechos habían quedado al descubierto... comencé a sentir una sensación de dolor mezclada con placer... estaba a punto de irme pero esta vez lo haría sobre tus pechos.

Después de un par de sacudidas toda mi corrida fue a parar a tus pechos. Tu comenzaste a frotar tus pezones sobre la punta de mi polla. Esto hacía que me excitase más y más hasta que mi rabo quedo otra vez duro y listo para la batalla.

Volviste a insistir y retirando las manos de tus pechos te metiste todo mis 20 cm otra vez en tu boca. Mi polla había desaparecido dentro de tu enorme boca. Agarré tu cabeza y comencé a bombear hasta que me volví a correr pero esta vez dentro de toda tu boca. Cuando soltaste mi flácida polla parte de mi esperma, corría por tus como si te sobrase....

Me tumbé sobre la cama pero tu aún no estabas saciada. Te sentaste sobre mi polla y con tus nalgas comenzaste a excitar una vez más mi polla. Esta reaccionó pronto. De un solo golpe te tragaste todo mi rabo. Ahora estaba dentro de tu hermosa y húmeda concha. Comenzaste a cabalgar sobre mi rabo con intención de seguir disfrutando.

Mientras disfrutabas con mi polla dentro de ti poco a poco me fui incorporando y agarrando tus nalgas comencé a separarlas ... mi lengua fue depositada sobre tu ano con intención de excitarlo y poder follarte por todo el culo ... tu seguías disfrutando y rozando tu conchita contra mi polla. Era el momento de darte todo tu merecido en tu tan deseado culo tu agarraste mi polla y de un golpe metiste parte de mi rabo en todo tu culo... ahhhhh... un enorme grito salió de tu boca... pensé que te había hecho daño pero... pronto pude darme cuenta que estabas comenzando a disfrutar otra vez como una auténtica perra... agarraste el resto de mi rabo y te lo metiste en todo tu culo hasta que mis huevos hicieron tope contra tus nalgas. Bombeaba en ti a un ritmo frenético... tus pechos bailaban al compás de mis acometidas... te habías corrido ya un par de veces cuando otra vez me corrí dentro de ti... esta vez mi esperma era escaso debido al impresionante esfuerzo que estaba realizando.

A medida que retiraba mi polla... el semen corría entre tus nalgas... esto era el punto final a nuestra tremenda noche de pasión... por cierto ... no me has vuelto a escribir... es que no te gustó ... o fue poco para ti...

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