MI VIDA SEXUAL (la madre de Susy) Parte III
Al día siguiente mi madre me dijo que había llegado a media noche y que la tía Raquel ya se había aliviado, como todos mis primos fue varón, yo seguía reinando por ser la única sobrina de mis tíos, lo triste es que pronto partiría a la capital y no podría darme otra revolcada con mi papito, recordé que también tenia pendiente una visita con Don Simón, tuve que decirle a mi madre que quería dejarle su despensa por mas tiempo y que iría con Don Simón esa misma tarde.
Cuando
entre a la tienda del viejo Simón casi tartamudeo de la felicidad que le
provocaba mi visita, como siempre deje descansar mis hermosos senos en su
mostrador que gustoso miraba descaradamente, rapidísimo surtió mi despensa y
me invito a pasar nuevamente adentro, puso la misma música, sin preguntar nada
ni ofrecerme un refresco me invito a bailar, me acomodo a su antojo y puso sin
dudar sus manos en mis nalgas restregando su paquete que ya estaba a punto de
abrirse paso para cogerme ahí mismo, pasado un momento me dijo que quería
jugar conmigo, que si aceptaba me iba a gustar mucho, consistía en que yo era
su madre y el mi pequeño hijo y como tal lo debía tratar, si lloraba iba a
darle su alimento como lo hacen las madres, entendí su tonto juego y acepte,
tuve que desabrocharme la blusa para poder dar de mamar a mi hijito, tuve que
aguantarme la risa cuando el empezó a lloriquear, sonriendo y siguiendo el
juego saque mi pecho, me acerque a su cara y empezó a mamar mi seno, sus
lamidas y chupadas eran tan exquisitas que el juego empezó a gustarme.
Ante
tal gusto hábilmente me quito por completo la blusa y mi sostén según el para
amamantarlo mejor, de esa manera succionaba gustosamente los dos, me chupaba
uno y otro, en ese momento quiso tener dos bocas para mamarlos al mismo
tiempo, de momento y con audacia se puso encima de mi y abrió mis piernas para
el quedar en medio, cuando toco mi pelvis contra la suya cerro los ojos y paro
mas su verga, sentí como la enterraba en medio de mis piernas, me dijo que
mejor jugáramos otro juego, consistía en que el era un niño y yo su paleta,
eso quería decir que me chuparía a su antojo, igualmente acepte, me quite toda
la ropa y me recostó, empezó a chuparme los pies, eso provocaba una que otra
risita en mi, por lo que me dijo que cerrara los ojos que me iba a gustar
mucho ese juego, después siguió por mis piernas, el solo lengüeteo en mi
vagina provoco una ansiedad en todo cuerpo, pues no se detuvo a mamar como mi
papito, sino que siguió por mi vientre, mis costillas, al llegar a mis pechos
su chupeteo fue mas frenético, quería realmente comerse mis senos, los mamo a
su entera satisfacción, eso provoco que tuviera mi primer orgasmo, de pronto
sentí como con sus dedos empezó a juguetear con mi vagina, en ese momento ya
chupaba y lamía mi cuello, mis oídos y me decía que estaba muy rica, las
corrientes eléctricas por mi cuerpo no descansaban, busco en varias ocasiones
mi boca porque me resistía, fue mas grande su insistencia, el condenado quiso
meterme su lengua hasta la garganta, abría y succionaba ricamente mi boca,
pasado un momento, ya a punto de quemarme por el fuego que abría prendido en
mi cuerpo bajo sin separar su lengua de mi cuerpo hasta mi vagina, sus lamidas eran lentas y suaves, eso me
hizo recordar la espléndida mamada que me dio mi papito, en ese instante mi
primer orgasmo estaba en su punto, no pude evitar que mi cuerpo se
colvuncionara por lo intenso que fue, de lo cual Simón lo noto enseguida y
bruscamente se pego a mis labios succionando violentamente para provocarme
otro orgasmo, se detuvo abrí los ojos y en su rostro se dibujaba una
cínica sonrisa, se acerco a mi oído y suavemente me dijo que quería jugar al
caballito, que el seria el caballo y yo la domadora, me volteo quedando arriba
de el con las piernas totalmente abiertas.
Empezamos a brincar y restregarnos
a mas no poder, tomo mis senos desnudos con tus manos y los empezó a amasar
ricamente, me dijo que tomara sus brazos que esos eran los lazos del caballo,
todo eso provocaba en mi el mas exquisito morbo me excitaba mucho saber que el
pobre de Don Simón me creía inocente, yo brincaba y me restregaba gustosamente
sin que el dejara de apretar mis senos, vi como empezó a sudar y a
gemir, se detuvo y me dijo que tenia mucho calor que porque se quitaría la
ropa, supe lo que quería, tuve que idear una excusa para que pudiera cogerme
sin espantarse al saber que ya no era virgen, le dije que si jugaríamos el
mismo juego que jugué con Andrés un chico que tuvo que desaparecer por haber
embarazado a tres chicas,
abrió sus ojos mas que gustoso, me pregunto si alguien mas lo sabia le dije
que nadie, me pregunto como fue, le dije que estábamos en campo y siempre
jugábamos este juego hasta una vez también me dijo que hacia mucho calor que
nos quitamos la ropa y seguimos jugando, solo que yo sentí mucho dolor en
medio de mis piernas y el me dijo que de por si dolía cuando uno como mujer
montaba un caballo que por eso estaba prohibido que la mujer montara un
caballo, el viejo me pregunto si hubo sangre, le dije que si, también me
pregunto si Andrés regó algo blanco, le dije que si que vi como orinaba leche,
el viejo se sonrió y me dijo que jugaríamos el mismo juego, solo que el no me
lastimaría, al contrario me iba a gustar, se quitó la ropa, vi que abrió su
cajón y saco una envoltura, la rompió y le dije, quiero ver como se pone ese
globo, Andrés me dijo que para la otra se pondría un globo que viene en un
paquete como el que rompió para que no orinara la leche, sorprendido volteo y
vi como su verga colgaba, no estaba parada como la de mi papito, sino colgaba
aun así era grande y gruesa, vi como se coloco el condón, rápidamente se
acostó y me dijo que primero montara la silla, me hizo señas que encima de su
cara, gustosa lo hice y empezó nuevamente a mamar exquisitamente.
Tuve que
aguantar mis gemidos para que no sospechara nada, rato después me dijo que
montara ya su caballo, tuvo que levantar su vergota pues esta reposaba en su
pierna, la fue metiendo poco a poco hasta que me lleno todita sin poder
evitarlo cerré mis ojos el disfrute era delicioso, me pregunto si me gustaba,
le tuve que mentir nuevamente, siento que entro algo tan rico que me dan ganas
de gritar, me dijo que no reprimiera mis gritos, que me haría sentir tan
delicioso que no iba a poder evitarlo,
empezó a moverse, el condenado viejo me tenia sujeta de cadera y me jalaba
hacia abajo la penetración era mas de lo normal, se coloco una almohada debajo
de sus nalgas y sentí que me partía en dos, el movimiento fue subiendo de
ritmo, cabalgue hasta encontrar un orgasmo tras otro, me restregaba y
revolcaba como una loca, hasta tener casi cinco orgasmos, no supe en que
momento termino el viejo, cuando supo que no quedaba ni gota por derramar, me
abrazo tiernamente preguntándome si había gozado ese juego, le pregunte porque
sentí la electricidad en mi cuerpo, satisfecho me dijo que eran orgasmos, que
salían cuando se disfrutaba este juego, me besaba la frente y mi cuello, ya no
permitía que tocara mi boca, le dije que tenía que irme pues se hacia tarde,
también le dije que tendría que irme a estudiar a la capital, me suplico casi
me rogó que cuando viniera al pueblo no dejara de visitarlo, que el también
había disfrutado mucho este juego y que lo repetiríamos en cada visita que yo
hiciera, satisfecha me retire igualmente con una sonrisa de felicidad...
Como lo habíamos acordado tuve que
empacar e irme a la capital, al llegar a la terminal hable por teléfono a la
casa de mi tía, pero no contestaban, intente varias veces pero no pude, tenía
hambre y ya se estaba haciendo de noche, aborde un taxi y le dí la dirección
de la escuela, tardamos mucho en llegar, me baje en la escuela y quise buscar
un hotel cerca de ella, tenía suficiente dinero para estar tranquila, me
hospede en un hotel, no era la gran cosa pero estaba cerca de la escuela, el
cansancio me venció y me quede profundamente dormida, al otro día volví a
llamar con la tía y tampoco me respondieron, me inscribí en la escuela y el
resto de la tarde di un paseo por ese lugar, encontré un lugar alejado en
donde solicitaban una mesera de medio tiempo, no lo pensé y entre a ver de que
se trataba, me recibió una señora mal encarada y me dijo lo que tenía que
hacer y el sueldo, total el dinero no me iba a hacer mucha falta, como tampoco
me iba a durar mucho, acepte el empleo.
Por la mañana asistía a la escuela y por la tarde a ese pequeño comedor, ahí conocí a una mujer muy simpática por lo menos tendría como unos 25 años, tenia buen cuerpo, unas piernas estupendas, unas nalgas bien paradas y altísima la condenada, su mirada era triste, sus manos, así como sus senos eran grandes, se llamaba Mitzy, poco a poco nos fuimos conociendo, la invite al hotel en donde estaba hospedada, platicamos de cómo nos gustaría vivir, era soltera con muchas ganas de encontrar un macho para casarse pero me decía que estaban escasos, me llevo conocer parte del lugar donde habitábamos, a comprarme ropa, ya que la que usaba no era adecuada para la ciudad, en el comedor me daba cuenta como coqueteaba con algunos hombres, que por cierto eran feos, sabía que pronto llegaría el ardor a mi cuerpo, tampoco sabría como saciarme, quería regresar al pueblo a cogerme tanto con mi papito como don Simón, pero no sabía como, supuestamente venía a superarme así que no quería decepcionarlos, también supe que la tía Elogia se había cambiado tanto de casa como su teléfono, estaba incomunicada tanto con mis padres como con la tía.
Llego la calentura que empezaba invadir mis partes, recuerdo una noche que estaba tan caliente que ni siquiera el agua fría saciaba mis ganas, me di cuenta que había una vela gruesa encendida, algo morboso y sucio me vino a la mente, salí a comprar condones, al regresar saque uno y se lo coloque a la vela, me acomode en la cama, me unte aceite, cerré los ojos, recordé imágenes vividas tanto con mi papito con el viejo Simón, esto fue el principio para que con furia atacara mi vulva con la vela que por lo gruesa que era superaba las vergas de mis amantes, fue tanta mi ansiedad que alcancé solamente un orgasmo que dejo temblando mis brazos y mis piernas, quise continuar pero como siempre el cansancio pudo mas que mi ansiedad.....